07/02/2026

Argentina Avanza

“la Argentina tendrá su revolución francesa, en triunfo, puede ver sangre en las calles si no ve el instante del ‘hombre gris’”

En la política argentina hay figuras que compiten, figuras que administran y figuras que ordenan.

CARINA IVASCOV, LA MUJER QUE TOMÓ EL CENTRO DEL PODER SIN PEDIR PERMISO

En la política Argentina hay figuras que compiten, figuras que administran y figuras que ordenan.
Carina Ivascov pertenece a una categoría más escasa y más peligrosa para el statu quo: la de las armadoras blindadas.

En silencio primero, y a la vista de todos después, Ivascov logró algo que pocos consiguen: copar el centro del tablero sin ensuciarse, sin quedar atrapada en internas, sin cargar costos ajenos y sin perder identidad. “Limpia como bajada de un plato volador”, repiten en el territorio quienes la vieron crecer sin deberle nada a nadie.

Hoy ya no se discute “con quién va Carina”.
La discusión real es quién puede ganar sin Carina.

La estrategia que explica todo: arbitrar antes de liderar
Fue la voz que expuso corrupcion.

Mientras otros se apuraron a ponerse la banda demasiado pronto, Ivascov eligió otro camino: ser dueña del puente.

Arquitecta de estructuras, garante de reglas internas, certificadora de acuerdos y disciplinadora política.

En términos concretos, eso significa:

Control de armado.

Orden interno.

Selección y validación de candidatos.

Auditoría política real.

Acuerdos sin entrega de la llave.

Ese rol la colocó en una posición premium:
captura a los que necesitan estructura sin quedar pegada a sus costos, y negocia con los que tienen territorio desde arriba, no desde la necesidad.

Gebel y Menéndez: dos caminos, una misma llave

No es casual que hoy dos figuras tan distintas converjan alrededor del mismo nombre.

Por un lado, Dante Gebel, figura mediática con llegada masiva, convocado por pastores y sectores gremiales que pidieron explícitamente que sea Carina Ivascov quien los represente y los articule. Fe, esperanza y narrativa de futuro: eso también es poder.

Por otro lado, Gustavo Menéndez, dirigente territorial respetado dentro del PJ, mediador político con vínculos reales en el conurbano y las provincias, que hace más de un año reactivó el vínculo con Ivascov pensando en algo más grande: la unidad de 2027.

No compiten entre sí por Carina.
Compiten con la certeza de que Carina puede hacer ganar a cualquiera de los dos.

La mujer que todos quieren… y a la que muchos intentaron copiar

Ivascov no aparece de la nada.
Es fundadora y protagonista de experiencias que marcaron época:
La Libertad Avanza, Peronismo Republicano, Republicano Federal, Alternativa Republicana, Lealtad Republicana, La Argentina Avanza, La Resistencia Peronista.

Todas estructuras que movieron bases reales, no sellos vacíos.
Por eso hoy muchos intentan robarle el relato, el nombre o la mística.
Porque Ivascov no vende solo peronismo: vende fe, esperanza y lucha, con organización y sin improvisación.

La República Avanza: la frutilla del postre

La presentación oficial del Partido Nacional “La República Avanza” no es un lanzamiento más.
Es la síntesis de todo lo anterior.

Un espacio que nace con vocación federal, moderna, cooperativa y ordenada.
Un proyecto que combina tradición e innovación, estructura y narrativa, política y valores.

No es un gesto testimonial.
Es la plataforma final de una estrategia larga, pensada para cuando el tablero esté maduro y el liderazgo llegue con activos reales: estructura, territorialidad, listas, narrativa y control.

El contexto también juega

En paralelo, figuras como Sergio Massa cargan hoy costos difíciles de revertir. La exposición extrema y su rol en el ascenso de Milei dejaron marcas. Las versiones sobre movimientos para “bajar listas” y apagar crecimientos ajenos circulan, pero hay una realidad que se impone:
Carina Ivascov crece igual.

Porque no depende de padrinos.
Depende de bases, estructura y credibilidad.

Conclusión

Carina Ivascov no corre una carrera apurada.
Corre la carrera correcta.

Primero armó.
Después ordenó.
Ahora arbitra.
Y cuando llegue el momento, liderará.

En 2027, muchos competirán.
Pero pocos decidirán.

Y en esa mesa, hoy, Carina Ivascov ya está sentada.